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Buscar la personalidad de un asistente de voz

Cuando hablamos de asistentes de voz, las compañías se han esforzado para que desaparezca la idea de hablar con una máquina.

Antes, hablar con un asistente de voz era una tarea tediosa. El ritmo monótono de las palabras, la entonación neutra y las dificultades de respuesta, completaban la artificiosidad del momento. Actualmente la tecnología sigue planteando algunas limitaciones.

 

Cuando hablamos de conversación esperamos una interacción. En una conversación queremos una reacción a lo que decimos, no una mera respuesta. Cuando hablamos con una persona sabemos que tiene una personalidad, una manera de pensar, de hacer, unas habilidades, una actitud, unos sentimientos y todo eso afecta en la conversación. Al hablar con un asistente de voz esto no es así. Por ello es de vital importancia definir la personalidad de un asistente de voz.

 

¿Es necesario definir la personalidad de un asistente de voz?

Todos somos aún un poco reacios a tener interacciones con una máquina. La interacción es fría y la queremos evitar. Pero siempre podemos reducir este problema otorgándole la personalidad a un asistente de voz. Mediante el tono y la manera que se dirige a nosotros, podemos saber si se trata de un bot más cercano (por ejemplo un asistente del hogar) o por el contrario es más formal (asistente de atención al cliente de una empresa). Es importante tener en cuenta quienes son tus clientes qué les gusta y cómo se relacionan.

 

Elegir bien la personalidad de un asistente de voz puede ser la diferencia que haga que nuestros usuarios lo amen o lo detesten. Las interacciones con las que adornamos las funciones básicas son al final las características que más llaman la atención de los usuarios. ¿Has probado a pedirle a Alex que te cante un rap o al asistente de google que te cuente un chiste? Son precisamente esos pequeños toques de humor, los que logran que dejemos de ver a los asistentes de voz como un mero «aparato».

 

personalidad de un asistente de voz

Definir la personalidad de un asistente de voz

Para poder definir la personalidad de un asistente de voz hay muchas técnicas. Una de las más ingeniosas es pensar en las funcionalidades que tiene que desarrollar como un puesto de trabajo. Así lo hicimos a la hora de crear nuestro asistente de voz de la tercera edad Gerius . Por tanto, lo primero es pensar el puesto de trabajo en sí.

  • El rol que desarrollaría: ¿Cual es el puesto de trabajo? Definiendolo podremos establecer luego cuales van a ser su funciones.

 

  • El objetivo principal del puesto: Saber el fin último de las funcionalidades del asistente nos marca claramente cómo ha de ser este, cómo ha de comportarse para llegar a donde pretende. Este objetivo no tiene por qué ser igual que el objetivo del proyecto.

 

  • Tareas que tiene que realizar: ¿Qué es lo que va a hacer el asistente? ¿Qué es lo que esperamos que haga?

 

  • Requisitos del puesto: ¿Qué habilidades esperamos que tenga? Aquellas cualidades que le permitirán cumplir con los otros requisitos descritos anteriormente.

Cuando ya sabemos el puesto de trabajo, lo siguiente es definir a nuestro candidato ideal para el puesto. ¿Quién sería la persona idónea que completaría todas nuestras necesidades perfectamente? Aquí es donde nos ponemos creativos. Definir el género y la edad es muy importante, no es lo mismo que nuestro asistente sea hombre o mujer, o tenga una voz neutra que no defina su género, como tampoco es igual que nuestro asistente nos responda como una persona de 25 años a como nos respondería una persona de 50 años.

 

Es muy importante ponerle un nombre. Es difícil pensar en una persona sin un nombre. Si lo que queremos es darle una personalidad a nuestro asistente, tendremos que evitar nombres como ST789 o Robotito. Hay que darle un nombre con cierta coherencia, pero evitando siempre ponerle un nombre real de persona, porque en la sociedad también existe cierto rechazo sobre aquellas máquinas que se asemejan mucho a una persona. Es recomendable usar nombres hipocorísitcos que dan esa familiaridad sin ser un nombre real.

Aportarle cierta biografia también está muy bien. Darle un background nos dará la oportunidad de definir si es una persona culta, directa, campechana o muy distante. De este modo podremos definir también cómo siete y como piensa nuestro asistente. Así podremos definir cómo serán los diálogos de nuestro asistente.

 

Definir los diálogos.

Haber definido la personalidad de un asistente de voz facilitará la tarea de diseño de textos. De este modo tendremos mayor coherencia entre los diálogos y expresiones y reducimos posibles errores o ambigüedades.

La coherencia es fundamental para que la experiencia del usuario no tenga ningún bache y sea lo más fluida y reconfortante posible.

 

Mediante este método se facilitan la creación de las conversaciones y expresiones del asistente, ya que mediante su personalidad es más sencillo imaginarse cómo se comunicaría y cómo respondería a las diferentes interacciones.

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